TESOROS FLORALES

El florista Alexander Posthuma y el trato adecuado con el mundo de las flores

Alexander Posthuma es uno de los floristas más demandados de los Países Bajos.

Alexander Posthuma, de 30 años, creció en las afueras del norte de Ámsterdam y pasó su infancia recorriendo bosques y campos. Así fue como surgió su gran amor por la naturaleza. Después de la escuela de agricultura y horticultura, y de unas prácticas en Australia, emprendió su propio negocio en el corazón de Ámsterdam. Sus floridas creaciones decoran castillos, museos, empresas, barcos y hoteles como el hotel Andaz de Ámsterdam diseñado por el diseñador Marcel Wanders. Posthuma fue galardonado en su tierra natal con el premio "Best Floral Design".

Su composición floral favorita

es como si hubiera sido recolectada al azar, al pasar por un alto prado de flores, tomando todo lo que había a la izquierda y derecha del camino. Lo importante es que sea florido, que sea colorido.

Pero Alexander Posthuma ha seleccionado cuidadosamente las flores para su alegre ramo de primavera: rosas, ranúnculos y espuelas de caballero, bolas de nieve, bocas de león y adormideras.

Tan exuberante como la naturaleza muerta floral de antiguos maestros neerlandeses. “Tengo mi tienda A.P Bloem en el centro del Grachtengordel de Ámsterdam”, subraya. Allí donde se fraguó el dorado siglo XVII .

"Cada ramo debe contar una historia y reflejar emociones", piensa el conocido florista neerlandés. "Si no, le falta su esencia, si no es una mera copia sin vida."

Ha hecho su ramo favorito para nosotros y hemos mirado con atención sus dedos.

Su lema:

"Confía en ti, da rienda suelta a tu fantasía"

Las reglas básicas para hacer arreglos florales

Cuanto más colorido sea el ramo, más flores grandes. "Un ramo con muchas flores pequeñas da una sensación de agitación". En este caso, habría que añadir un par de peonías. El nuevo ranúnculo gigante de Italia. Y naturalmente, rosas grandes. "Así se consigue estructura y tranquilidad."

Los ramos exuberantes del estilo de los maestros antiguos son la especialidad del treintañero amsterdamés. Pero Posthuma también hace ramos Biedermeier compactos o composiciones frescas con un par de ramas largas y tallos: "En estas hay que prestar atención a la forma, al contorno. Debe formar un círculo o un triángulo. De lo contrario, resultaría confusa y aburrida."

El arreglo artístico de ramos exuberantes está reservado a los expertos: "Puedo hacer algo así porque tengo diez años de experiencia." A la hora de arreglar el ramo, cada flor debe girarse en la mano y sostenerse en ángulo, "para ello se requiere práctica".

Aspectos que hay que tener en cuenta con los tulipanes: Salen del jarrón hacia arriba. También las anémonas, jacintos y narcisos crecen un poco. Además, antes de colocar los narcisos, hay que lavar el mucílago. En las euphorbiaceaes, al igual que en la flor de pascua, el mucílago es incluso tóxico.



¿Cuál es el jarrón apropiado?

Posthuma le otorga más importancia a la funcionalidad del jarrón que a su aspecto artístico. "Las formas inusuales son más difíciles de limpiar y pronto empiezan a oler mal." Y recomienda no comprar ningún jarrón grande, "ya que cuesta una fortuna rellenarlo". El jarrón ideal para ramos mixtos tiene el cuello más estrecho que la base: "Así no se deshace el ramo". Sin embargo, las rosas quedan mejor en un jarrón cónico, que tiene la base más estrecha: "De esta manera, tienen suficiente espacio en la parte de arriba y mantienen la distancia entre ellas."

Pero, ojo: tanto las flores como los jarrones deben ir a juego con la vajilla. Por ejemplo, repitiéndose un tono determinado de la vajilla en la flor o en las hojas. "Con una vajilla de color pastel, un rosa suave, azul claro o amarillo mimoso." Pero si se prefieren contrastes, la combinación de tonos rosas con un púrpura brillante, violeta y verde oscuro es perfecta. Con vajillas coloridas y diseños vivos, las flores deben crear una sensación de tranquilidad. En este caso, habría que escoger solo un color y, por ejemplo, colocar un jarrón con rosas blancas y tulipanes blancos alternativamente:


"Bastan dos tipos. No te compliques. Simplifica.

LOS MEJORES 5 CONSEJOS PARA LAS FLORES

Así se conservarán durante más tiempo y florecerán...

En ningún cajón de la cocina debe faltar un cuchillo afilado, ya que garantiza un corte limpio y liso. Así, el esplendor floreciente se conserva durante el máximo tiempo posible. "De esta manera, no se obstruyen los numerosos canales pequeños del tallo que aspiran el agua hacia arriba."

Cuanto más duro es el tallo, más agua precisa la flor. Las bolas de nieve y las rosas necesitan mucha agua, mientras que los tulipanes, narcisos y la gerbera, menos. Lo mejor es utilizar agua tibia que se absorbe con mayor rapidez. Y como las hojas le quitan el agua a la flor, hay que dejar solo las imprescindibles (preferiblemente, las de arriba) y desechar el resto.

Los tulipanes precisan un tratamiento especial, ya que se suelen entregar con poca agua y, por consiguiente, sus tallos están blandos. Por esta razón, se colocan primero durante un par de horas envueltas en papel dentro de un cubo de agua para que los tallos se hinchen y endurezcan.

Para prevenir el crecimiento bacteriano y si no se tiene a mano ningún paquetito de polvo, se pueden echar un par de gotas de lejía en el agua de las flores logrando el mismo efecto. Consejo secreto: Añada, además, un par de gotas de Seven-Up: "El azúcar se encarga de que la flor tenga un aspecto más bonito."

Para los fans de las hortensias y dueños de un jardín: no hay que cortarlas demasiado pronto, ya que la hortensia se debilitaría inmediatamente en el jarrón. En este caso, para solucionar el daño, se podría meter de cabeza de la flor durante la noche en un baño de agua. Pero lo mejor es esperar el momento oportuno para cortarla, es decir, cuando las hojas de la flor se han endurecido un poco y ya no son tan frágiles.